16 mayo 2007

Un viaje un tanto friki a Gandía

Hay veces que me alegro de ser madrileño.

Una de esas veces ha sido este finde, pues al ser San Isidro, ilustre patrón de la ciudad, me he podido ir de puente

Después de muchos dimes y diretes, y distintos cambios, mea culpa, mea culpa, nos pudimos poner de acuerdo y salimos hacia Gandía el viernes, cuatro de nosotros (Carol, Edu, Ivan y yo) y al día siguiente, o cuando pudiera, ya iría Gabi en bus o en tren.

Debo decir que con la ayuda de Martita, mi GPS, el viaje fue mucho mas sencillo de lo que cabría esperar para un novato como yo a no ser que hablemos de la vez que nos perdió por el “Maravilloso Mundo de las Rotondas Sin Fin”, que nos llevó a entrar en una especie de Bosque Frondoso, en el que era imposible dar la vuelta para volver a la civilización.

Cuando encontramos la casa, y cenamos, decidimos dar una vuelta. Estaba todo desierto, y esoo nos hizo presagiar que sería así el resto de los días, cosa que finalmente no ocurrió.

Al único sitio que entramos esa noche fue al Abadía, donde dos rechonchas retozaban la una contra la otra, lo que nos hizo huir de aquel lugar.

Iván sugirió entonces buscar un par de sitios que casualmente había encontrado en un foro, y que casualmente eran de ambiente (¡Un hurra por Ivan!). Claro que, buscar esas calles por las noches de Gandía y encontrarlas, era un poco mas que imposible, por lo que nos fuimos a casita, para así madrugar al día siguiente e ir a la playa temprano.

Dicho y hecho. Consecuencia: quemaduras de, por lo menos, quinto grado para Edu, que mas bien parecía Zoidberg.

Tras llenar las arcas gracias al Carreflush, con balón de volleyball incluido (menos mal, sin deporte no puedo vivir) volvimos a la playa, a ver si así ya nos salían ampollas. Y aunque eso no paso, el pobre Ivan cuan Juana y Sergio, o Julia, se le empezó a poner morada la mano.

Con todo, estábamos por probar la noche de Gandia en todo su esplendor.

Empezamos viendo el Festival de Eurovisión, que merecería otro post aparte.

Debo decir que me pareció súper cutre, lo único que se salvaba era el escenario, con unas canciones pestiñazas horribles, unas puestas en escena deplorables, por no hablar del carácter tan homo erótico que ha tomado (Que si unos imitadores de Scissor Sisters por aquí , que si una marica gabachina dando vueltas corriendo como una loca por allá,, una cantante lesbiana como ganadora)

Tras ver a nuestros representantes todavía nos preguntaremos que porque no ganamos. De acuerdo que Eurovisión es todo política, pero si este año no nos han votado ni los andorranos, por algo será (Desafines, equivocaciones, una coreografía que da pena...)

Sin embargo nos quedamos con el bailecito, e Iván y Edu se montaron sus pasos, perfectamente adaptables a cualquier canción (Tranquilos chicos, esos videos jamás verán la luz)

Como ya habíamos encontrado los sitios de ambiente, “el Joker y el de al lado” como decía el foro, nos fuimos allí.

El Joker, perfectamente diferenciado en dos: zona de maricas o bollerinas, era un poco antro, con una pantalla en la que desfilaban las fotos de los asiduos del bar, a los que podíamos mientras ver en persona y jugar a ¿Donde esta Wally?

Tras pedir “I love you mi vida” al Dj, y ver como pasaban los minutos y no nos la ponía nos fuimos de allí al sitio que nos habían recomendado, el Cocoloco.

Edu se dedico a preguntar a la gente si tenían coche y si nos podían llevar, y sorprendidos nos quedamos cuando una pareja de bollerinas nos dijo que si que nos llevaba.

Fue el viaje mas largo de mi vida, y eso que fueron dios minutos pues la conductora iba pegando tiros al porro y lingotazos al whiskey solo, con todos los badenes habidos y por haber, profiriendo grititos cada vez que pasaba por uno, mientras cantaba Extremoduro,.

Quisimos invitarlas a comer paella al día siguiente por majas, pero tenían una comunión, pero nos pidió a cambio que no nos olvidáramos nunca de Extremoduro. (Sólo la conductora, la copiloto estaba tan estupefacta como nosotros)

El Cocoloco molaba bastante, pero la música apestaba, así que nos fuimos de allí, y preguntando de nuevo por ahí para que nos llevaran, conocimos a Lorena y Eva, clones de Soraya y Amaral,, que aunque no tenían coche, eran geniales. No como dos amigas suyas, que eran mas que sotas de bastos, y que nos miraban mal. También conocimos a un loco de 40 años bisexual, que se puso a hacerlas fotos por debajo de las faldas, y que resulta que ni siquiera las conocía.

Tras mas playa, mas perdidas en coche, huracanes con voladura de mi bañador nuevo incluido, y mas fiestas frikis que yo no puedo contar porque me quede en casa (¿Quien se ofrece a contarlo o añadir mas cosas a este post?) volvimos a Madrid...

Eso fue cuando por fin arranco el coche (Gracias chicos por toda la ayuda).

Un viaje perfecto, lleno de anécdotas, ideal para cargas las pilas y pegar el empujón final en los estudios, y acabar, de una vez, la carrera.

1 comentario:

joker dijo...

]VIDEOS DEL NUEVO JOKER
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http://es.youtube.com/watch?v=65AnvuVorco

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